La historia oculta de la Plaza de Dalí en el programa Cuarto Milenio, de la Cadena Ser

Salvador Dalí sólo diseñó una plaza en todo el mundo.. Este lugar se encuentra en Madrid, y es un conjunto arquitectónico y artístico de gran valor simbólico y esotérico, que incluye, entre otros elementos, un dolmen. ¿Dejó Dalí su testamento vital en este conjunto monumental? Esta noche conoceremos su historia secreta, su simbolismo y las claves de este desconocido proyecto.

Historia

Plaza de Daí, MadridDesde 1986, Madrid tiene el honor de contar con la única plaza diseñada por Salvador Dalí . En ella se alberga el Dolmen de Dalí, un conjunto monumental que consta, resumidamente, de un Dolmen de granito, una estatua de figura humana sobre pedestal cúbico, que junto al dibujo del enlosado forman un todo armónico y significativo. Esta obra está sujeta a unas condiciones de ubicación, orientación y perspectiva, que forman parte de su consideración integral.

Esta obra de arte simpar entre las nacidas del genio catalán fue posible gracias al esfuerzo de Enrique Tierno Galván, Alcalde de Madrid entonces, y de la sociedad de promoción artística Ararte. Tuvo su origen en la campaña “ViVA LA GALA”. Ver El País y el ABC de 1985.

En septiembre de 2002, el Ayuntamiento de Madrid acordó realizar un proyecto de remodelación de la zona, que suponía la destrucción de esta magnífica creación de Salvador Dalí, su última gran obra, y la única de estas características en todo el mundo. Desde entonces un grupo de personas, entre ellas vecinos del barrio Goya, críticos de arte, conocedores de la obra de Dalí, y otras personas relacionadas con el mundo de la cultura, apoyadas por distintas instituciones están realizando acciones de concienciación sobre la importancia artística y patrimonial de esta Plaza como monumento, con objeto de que sea reconocido y respetado en su integridad, constituyéndose así la Plataforma Dolmen de Dalí y que más tarde pasaría a denominarse Grupo Dalí.

La Plataforma Dalí, después de varios meses de lucha ciudadana, consiguió que el proyecto fuera corregido parcialmente, evitando el desplazamiento de la figura del Newton al centro de la plaza y el desplazamiento del Dolmen quien sabe donde. Pero desgraciadamente no se pudo paralizar la destrucción del pavimento original de forma radial diseñado por el artista, además ha sido recortada la altura del monumento en la colocación del nuevo pavimento, y no se ha repuesto la iluminación estudiada por Dalí para el conjunto.

Situación

La Plaza de Dalí está situada en el cruce de la Av/ Felipe II y C/ Antonia Mercé, frente al Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

Metro: Goya, O´Donnell.

Bus: 30, circular, 56, 29, 28, 63, 26…más.

Mapa de La Plaza de Dalí

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Un Festival de Símbolos

El locoEl Dolmen de Dalí admite otras lecturas, tanto al completo como por detalles. Con la perspectiva apropiada, reproduce las escalas de representación de tantos cuadros del genial pintor: estructuras suprahumanas (dolmen), niveles humanos (escultura, pedestal) y paisajes (enlosado). Nosotros mismos debemos completar la escena, los espectadores somos parte del montaje.
El análisis estructural, con sus elementos, situación, orientación y planta lo asocia a un templo dedicado a Neptuno, el dios de la imaginación. Ver “El Templo de Neptuno de Dalí”.
También Dionisos y Apolo están reflejados en la estatua. Ver “Mitología del Dolmen de Dalí”.

MuerteEncontramos símbolos cabalísticos, como que el dolmen es el Arbol de la Vida, con sus tres Pilares. Se describe el proceso y la consecución de la Gran Obra alquímica, pues las esferas son la Piedra Filosofal.
La figura humana recuerda los Arcanos 0 y IX del Tarot: El Loco y El Ermitaño.
La numerología, con el 1 y el 3, el 8, el 12, y sobre todo el 13, el número de la Unidad y la regeneración, también permite estudios y análisis interesantísimos.
Cada una de éstas líneas interpretativas ha de ser desarrollada con más detalle, pues de todas se puede decir que muestran coherencia lógica, validez expositiva y hondura de significado. En cada nivel, Dalí construye un mundo, coherente en sí mismo, que hay que explorar, hacer un viaje iniciático, una mirada al espejo interior

El Árbol de La VidaEl ErmitañoEl Árbol de La Vida

Todo se inicia en un punto

No debemos dejarnos llevar por las apariencias.

Proyecto Universo DalíEl elemento fundamental de la Plaza no es la estatua, ni siquiera el dolmen. La clave del conjunto es el punto emanativo del que surgen todas las cosas, y de qué forma surgen. Desde el centro situado en la intersección de C/ Antonia Mercé con Av. Felipe II, se expanden rayos y círculos, onda y corpúsculo, la doble naturaleza de la luz.

El cosmos en expansión desde un Big-Bang.
Sobre ese baricentro -centro de gravedad- se erige el dolmen, que explica y desarrolla ese punto origen: La Unidad y sus Tres aspectos. Los hace evidentes, comprensibles.
Es sobre el tercer círculo que se erige la estatua, recordando la posición del planeta Tierra. Ahí se levanta la Humanidad, desde el cubo mineral al huevo místico, pasando por los distintos estadios evolutivos. Y avanzando, en una cadena infinita de pasos que se suceden.
Pero la expansión del foco no es simétrica. También tiene movimiento, refuerza en sí mismo el avance Este-Oeste. Las asimetrías, las tangentes, los rayos duplicados, así lo indican. La tesis es sencilla y verdadera: el Sol también evoluciona.
El suelo de la Plaza y sus alrededores están llenos de detalles que han de ser estudiados, porque las dimensiones, los ángulos, las medidas, tienen una importancia inaudita.
No en vano son obra de Salvador Dalí. Así lo atestigua la inscripción, precisamente en la losa central: “Plaza de Salvador Dalí 1986”, firmada por su autor.

Esquema Plaza de Dalí

 

 

 

La imbricación de procesos físicos (ondas, rayos, movimientos geométricos) o de elementos convencionalmente inertes (rocas), con formas humanas de especial significación (“Aparición de Afrodita en Cnido”, por ejemplo) es no sólo un recurso técnico o estético. Es la manifestación plástica de un convencimiento profundo: todo es conciencia. Así, el movimiento de las esferas, el mapa cósmico extraordinario por el que navega el Dolmen de Dalí, es un mar de consciencia. La materia no es inerte ni está muerta, sino que cobija, lleva incrustada, al Espíritu.
De nuevo, Salvador Dalí consigue el equilibrio, la síntesis, y alcanza en un acto objetivos dispares y aparentemente contradictorios, que para otros de menor genio y experiencia hubieran supuesto el desarrollo de multitud de intentos y variantes.

Mapa de La Plaza de Dalí

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Surrealimo, Sexo y Muerte

Vista Aerea Dolmen de DalíLa proyección psicoanalítica y la realidad subjetiva que se muestra, son dos características del arte investigador surrealista. Aun quedan otras facetas que remarcan esta condición, relativas a la sexualidad y a la muerte.
Son particularmente las sombras del dolmen a la luz de la mañana las que más destacan el aspecto freudiano. Respecto a la figura humana como ego, el dolmen es el superego, el ego de valores. Representa por tanto la figura del padre. El perfil del dolmen es claramente fálico, pero se hace más evidente observando la sombra que proyecta sobre la estatua, un gran pene que cubre y camufla el negro de la estatua y su pedestal.   

A nivel estructural, considerando la planta del monumento, el arco formado por la C/ Antonia Mercé hace las veces de sexo femenino, una vulva que se prolonga en la vagina que es la Avda. de Felipe II, con las que la sombra del dolmen-falo se une a diario, en un acto continuo de amor, del que nace la figura humana resplandeciente al anochecer.
La presencia de la muerte es asimismo relevante. El dolmen es una estructura paleolítica de enterramiento, y su importancia es tal que, para que no haya ninguna duda, Dalí lo eligió como nombre de toda la obra. Es lo que define la posición y la orientación de todo el resto de elementos, por lo tanto puede entenderse que quiso construir una estructura funeraria, su propio mausoleo.
Nada más acorde que situar en ella la tumba de Gala, y disponerse él mismo a morir, avanzando confiado hacia la puesta del sol.
El número 13, el del Arcano de la Muerte del Tarot, es también un tema repetitivo en esta obra: Altura del dolmen 13 m. 13 cm., peso 230,13 Tm … Pero el 13 no es muerte, sino el cambio de conciencia, el renacimiento continuo que permite evolucionar a través de las formas, la regeneración. Esto se remarca por los símbolos de movimiento: la estatua andante, los círculos y rayos en expansión hacia adelante, el ciclo solar que vuelve a diario y año a año.

El Dalí inmortal está aquí enterrado.

El Iniciado Dalí

Hay en Madrid bastantes monumentos artísticos de varios tipos, que son poco o nada conocidos por sus habitantes. Muchos de ellos, representan asuntos mitológicos; otros son estatuas de personajes célebres, etc.
Sería digno de encomio que las secciones oficiales del patronato artístico madrileño, hicieran algo para que, sino un listado aclaratorio de todos ellos, al menos, proporcionaran la relación de aquellos cuya importancia artística merezca que los ciudadanos reconozcan y puedan ser visitados por quienes así lo deseen.
Aquí vamos a hacer una glosa a vuelapluma, de uno de esos muchos monumentos madrileños, casi desconocido y bastante ignorado, ubicado al final de la avenida de Felipe II, que es denominado “Entorno artístico Dolmen de Dalí”.
Existen folletos explicativos y un dossier “El monumento artístico dolmen de Dalí”, en los que la iniciativa ciudadana por sus mentores responsables explican con alguna extensión y suficiente claridad, no sólo el estado del susodicho monumento, sino que también glosan adecuadamente sobre sus facetas artísticas, literarias, mitológicas y cognitivas. Dan asimismo un amplio conocimiento de lo que se hace o realiza en pro y/o en contra del citado entorno artístico. Aquí sólo vamos a añadir a lo que ya está expuesto por los responsables de la conservación y mantenimiento del Dolmen de Dalí unos pequeños comentarios y explicaciones verídicas sobre la vida y obra de Salvador Dalí i Domènech, autor del citado monumento. En ellos se glosa una faceta y matiz no comentado todavía acerca de las connotaciones de tipo trascendental que implica y atañe al conocimiento y comprensión del por qué y cómo de su autoría.
Lo que se diga en este pequeño extracto sobre D. S. Dalí es muy posiblemente casi totalmente desconocido por los que fueron sus más directos colaboradores e incluso por sus familiares. Por otra parte todo ello resultará un tanto extraño y anómalo para la mayoría del público en general.

Salvador DalíSalvador Dalí i Domènech, representa en el mundo occidental un hito o pilar de connotaciones esotéricas e iniciáticas, que provee y proporciona o facilita a las personas específicamente preparadas posibilidades y medios para un enfoque y comprensión definitiva y primordialmente correcto y adecuado de las líneas de energía- consciencia evolucionarias, correspondientes muy especialmente a la era actual.
Es un hito porque el conocimiento adecuado de su proyección artística presenta una señal muy clara como puente o vía de paso a la conformación de los planos puramente humanos y objetivos con las configuraciones de sus proyecciones etérico – astrales en primer lugar, como primer paso o camino para que el ser humano, algún día pueda integrar los distintos niveles energético – vitales de su actividad total.
La formación del señor Dalí fue un proceso evolutivo en vías de iniciación que implicaba conocimientos y prácticas profundas en proyectos trascendentales que sólo alguna escuela especial iniciático-esotérica podría haberle proporcionado.
En efecto tuvo contactos y realizó estudios con escuelas de misterios, con líneas de trascendencia iniciática de matices atlánticos, como asimismo fue miembro de distinguidos grupos iniciáticos en las ramas más prominentes del mundo mágico occidental.
Por tanto, se puede ya decir que su desarrollo en el campo vital – moral estaba más allá del juego ambivalente entre el bien y el mal, porque solamente su consciencia interna determinaba el matiz y el color delas realidades energéticas.
El proceso interior de su personalidad, hábilmente controlada conllevaba determinismos de autorrealización, compatibles ampliamente con su libertad, su volunta y su responsabilidad en el terreno místico y mágico – alquímico.
El desarrollo y derrotero de su devenir externo frente al mundo y a la vida, le permitía presentar muchas veces situaciones y estatus distorsionados y distorsionantes de su individualidad, cuya prerrogativa e iniciativa personal era casi siempre un continuo disimulo y camuflaje de sus más intrínsecas intenciones y deseos.
En efecto, nada más natural en él que de cara y frente a lo externo adoptara poses para impresionar o epatar ya que en su fuero interno buscaba ponerse en evidencia frente a toda lógica costumbrista y formal.
El señor Dalí debía comportarse de esa manera puesto que tenía un mandato perentorio de no denotar absolutamente nada de su devenir y derrotero vital como un iniciado, hijo de la sabiduría de todos los tiempos.
Es natural asimismo, que sus compañeros y colegas, que las academias estético – artísticas y el público en general sobre todo le tuvieran por un ser excéntrico que con relumbrón, tenía más en cuenta o miraba especialmente el efectismo de sus dichos y sus poses a la vez que alardeaba de no preocuparse de las cosas que más le pudieran interesar en un momento dado.
Por eso, no tenía ningún inconveniente en infringir cualquier género de líneas de estatus y de significación que le integrasen o le relacionasen con cualquier situación ambiental particular.
Así pues, miraba más el estado de alteración o sorpresa en las personas a las que quería impresionar que al significado – traducción de su conducta frente al exterior.
Entonces, ¿ Cómo pues juzgar al señor Dalí como entidad humano artística? ¿Era normal o anormal en algo o en todo?
Cualquier evento y detalle en su vida puede implicar indistintamente múltiples y distintas facetas de su fascinadora personalidad.
El Sr. Dalí ¿deliraba o era un obseso impresionable? Mucho podríamos hablar sobre su sicología personal, sobre todo en su faceta de exteriorización vital; pero no es el motivo de estas líneas hablar o discernir exclusivamente de la siempre interesante y perturbadora del Sr. Dalí y de su proyección psicológica en el mundo externo.

Por ello debemos hablar aquí, como ya hemos dicho antes, algo importante acerca de una específica obra artística suya, denominada “El Dolmen de Dalí y su entorno y conjunto artístico”.
Suficiente está tratado y explicado este monumento artístico daliniano en los diversos folletos que la comisión de la iniciativa ciudadana en pro del monumento de Dalí ha repartido para el público. Bastante han dicho y dirán los periódicos en sus secciones y artículos pertinentes al tema de la plaza de Dalí.
Ahora queremos añadir aquí algo sobre el a proyección y trayectoria artístico – trascendental del citado monumento.
Nadie o pocas personas dudan o dudarán del valor y significado artístico – estético de la obra en general de S. Dalí y por tanto, tampoco de una de sus obras más importantes, como es el “Dolmen de Dalí” y su entorno ubicado en la plaza del mismo nombre entre la avenida de Felipe II y el Palacio de los Deportes de Madrid.
En efecto. La personalidad artística del autor está universalmente reconocida en el campo profesional. Aunque algunos estamentos artísticos tengan a bien, de vez en cuando, poner en entredicho y/o mirar peyorativamente algún aspecto o matiz de sus obra y otras muchas asociaciones humanas quieren ver en la mayoría de sus obras artísticas un destello redundante de su personalidad especial y epatante.

En España sobre todo, donde los estamento oficiales y artístico – intelectuales que nos rigen, marcan patéticamente líneas de interpretación y significado conservador en general y cuya trayectoria es meramente occidentalista, respecto a la cultura y civilización, la obra daliniana no puede ser fácilmente tolerada y casi nunca bien admitida, excepto entre élites de artistas. En general, en España se tiende a no tener en cuenta o en poca consideración la obra de Dalí como verdadero arte.
Cuando hablamos como ahora, del entorno artístico denominado Dolmen de Dalí es hasta cierto punto “natural” que algunos estamentos de la sociedad conocedores de que ese monumento lo promocionó cierto alcalde de Madrid, no bien juzgado y comprendido muchas veces, se desentiendan o tiendan a desinteresarse (A veces conscientemente y otras subconscientemente), en la defensa y estima del monumento u omitan declarar el merecido aprecio a esa figura que hizo posible que dicho Dolmen de Dalí quedara establecido y colocado en uno de los mejores enclaves de Madrid, para ser aceptado como se merece.

El aporte de explicaciones intelectuales del Dolmen de Dalí, como ya repetidamente hemos dicho, está bastante bien significado por la amplitud aclaratoria de las glosas culturales y mitológicas que sobre dicho monumento han sido expresadas en los distintos escritos que la iniciativa ciudadana lleva y está llevando a cabo. Entre estas explicaciones se incluyen menciones y noticias acerca del proceso legal iniciado por el estado actual de la Plaza de Dalí, según nuevos proyectos del ayuntamiento madrileño, la ciudadanía juzga que dicho monumento por nada del mundo debe ser deteriorado y mucho menos cambiado del lugar, ya que la plaza de Dalí fue la ubicación elegida por los realizadores del proyecto: El Sr. Dalí y el Alcalde, El Sr. Tierno, como partes contratantes.

Entrevista con imágenes de Dalí

Cosmogonía

Una persona de su talla y condición no podría limitarse a un reflejo emocional, personal, pegado a esta vida, que dejase un regusto sentimentaloide. Eso, por supuesto, debía estar ahí, como si dijéramos el Dalí humano. No hay por qué negarlo ni obviarlo, pero de Salvador Dalí se espera mucho más, y nunca defrauda.

Era necesario dejar constancia de su visión del mundo, del cosmos, del universo, de la vida. Una tarea ardua, impensable para la mayoría; un deber para los genios, ésos que, como decía Eliphas Leví, “difieren de los simples videntes por la facultad que poseen de hacer sentir a los demás hombres lo que ellos ven y hacerse creer por entusiasmo y por simpatía”.

 

Newton, Plaza de Dalí

 

 

Hay varios estudios que detallan más el asunto, como “Apuntes sobre la Estatua de Dalí”, de JAAD/SP, “Mitología del Dolmen de Dalí”, de Diego Segura, o “El Templo de Neptuno de Dalí”, de JAAD/SP, pero vamos a resumir aquí los rasgos principales. En primer lugar hay que recordar que Salvador Dalí había seguido estudios y disciplinas esotéricos, y que su faceta mística, mitológica y cabalística se había expresado en multitud de obras. Cabe recordar que diseñó un Tarot, los huevos que coronan su Casa-Teatro, o las hogazas que adornan la fachada de la misma, que podría por ello ser denominada “La Casa del Pan”. Tampoco desdeñó el conocimiento científico, del cual era un ferviente admirador. Con todo éso compuso un todo coherente, y lo explanó de forma admirable. Independientemente de que se compartan o no sus tesis, es innegable la capacidad de representación simbólica, el grado de síntesis alcanzado y el dominio de la técnica al servicio de ideas tan complejas, que manejaba como pocos.

 

 

Su cosmogonía está animada por los principios emanativo y evolutivo, tanto en lo físico como en lo mental, emocional y espiritual. El caos primordial, etéreo, representado por la piedra superior del dolmen, baja por los pilares de la manifestación hasta la realidad sustancial del suelo. Desde ahí se expande por el universo físico, en un big bang cósmico –los rayos y círculos-. De esa materia prima se concretan, primero los minerales –el cubo-, y pasando por el reino animal –esa pierna/aleta/anca-, se llega a la humanidad.
Por fín, la persona sigue caminando, evolucionando, a pesar de sus limitaciones –el pie partido-. Su trabajo tiene recompensa –las esferas-, y consigue un estado de consciencia de unión con la divinidad, representada por la cabeza en forma de Huevo, símbolo universal del Absoluto Creativo.

Autoretrato en 3D

Diseño Plaza de DalíSi de alguien estaba orgulloso el pintor catalán era de sí mismo. Se consideraba, con razón, un genio, una persona adelantada a su tiempo, alguien que había de ser una referencia para muchos. Consciente de la importancia de conocerse a sí mismo, y de la grandeza de mostrarlo a los demás, a través de sus trabajos reflejó no sólo cómo veía el entorno, las cosas y personas que lo rodeaban, sino su propio universo, su mundo interior.

Una persona se define por los modelos que elige, con los que en general se identifica. Si Salvador Dalí eligió a Isaac Newton para homenajear, para simbolizar una persona avanzada y digna de ser emulada, es porque él también se veía así o quería ser así.

Cuando diseñó el Dolmen, el de Figueras llevaba viudo desde 1982. En 1984 sufrió un incendio en su casa. En 1986 se le puso un marcapasos, y tres años después falleció. Se le ofreció una plaza con su nombre en la capital del reino, y se le sugirió que el motivo también fuera en honor de su esposa. En circunstancias como ésas, uno pone de sí todo lo más personal, lo mejor, por lo que quiere que lo recuerden.

No es difícil reconocer a Salvador en el conjunto. El artista que muestra a los demás la idea que primero ha creado en su interior, esas esferas. El hombre sufriente que camina sobre el túmulo de su esposa muerta. El mediterráneo paseante junto al mar lleno de sol, con los cabellos al viento. La persona que siente pronto a cumplir su ciclo, que avanza hacia su ocaso.

Esquema Plaza de DalíEsquema Cristo Dalí

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


EL DISEÑO DE LA PLAZA DESDE UNA VISTA AÉREA RECUERDA AL CUADRO

Un Arquetipo Universal

Ser muy avanzado

Dalí, Un Arquetipo UniversalEl Dolmen de Dalí representa a una persona en evolución, dentro del cosmos. No a una persona cualquiera, sino a alguien que ya ha conseguido un alto grado de desarrollo.

Esa es la razón de que, a la estatua, se la denomine Homenaje a Newton. Newton aquí es el ejemplo, el modelo, el símbolo, de una persona de conocimiento reconocida por todos. Podría quizás haber sido Einstein, o Buda, o Ghandi … Newton no es una mala elección, pues cumple algunos requisitos indispensables: genéricamente aceptado como una genio de la humanidad, buscador y conseguidor de conocimiento, y miembro de una gran cadena de personas que le han precedido y le han seguido en su esfuerzo. Esta cadena evolutiva se muestra en la existencia de un dedo de otra persona que ha pasado antes por alí y es superada.

Posee además otras virtudes estéticas y temáticas, como es que su trabajo está lleno de imágenes relativamente sencillas de representar, a su vez muy universales, y que son captadas con facilidad: la manzana, la gravitación, la luz …

El grado de desarrollo alcanzado está caracterizado por los vacíos de su cuerpo y por la realización de sus obras. Está eviscerado, libre de las tensions, instintos y tendencias animales, que han conseguido controlar, sublimar, para que no le hagna efecto. Sus logros se evidenciasn en las esferas interna y externa. La esfera es símbolo inequívoco de perfección.

Los elementos que definen el alto desarrollo personal son, entre otros: ha conseguido hacer la esfera interior y exteriormente (coherencia y arte en alto grado); ha superado la animalidad (está eviscerado, sin vísceras, no está anclado en la visceralidad, sino en la mentalidad); su intención y su mira está en los más altos ideales (la cabeza es un huevo, uno de los más antiguos, hermosos y verdaderos símbolos de la divinidad). Sin embargo, aun vive en la tierra y es imperfecto, como se muestra por su cojera (pie derecho roto) y porque continúa caminando. Y no es el único que camina, un dedo gordo de otra persona dice claramente que otros han pasado por allí antes. Y otros vendrán después.

Este es un video del Dolmen De Dalí

 

Impresionante obra de ingeniería y ciencia.

Fue inaugurada el día 17 de julio de 1986,a las 13 horas y 13 minutos. El entonces Alcalde, Juan Barranco, leyó un telegrama del maestro, en el que Dalí compartió su emoción por esta obra con la memoria de Tierno Galván.